
Un clásico de siempre en Madrid. Abrió sus puertas en 1930 en otra ubicación y luego se trasladó aquí. Hoy en día es la 3ª generación de la familia la que sigue al pie del cañón. Se come muy bien y es famoso su filete empanado, la «sábana» de filete con la que casi te puedes tapar. El local es anticuado y necesita una reforma urgente. Dispone de una terraza más agradable, aunque con sillas que deberían cambiar ya también; ahora funciona durante todo el año. Sé que acaban de abrir otro nuevo restaurante «Fismuler» al que ya he ido. Príncipe de vergara, 204.
Valoración
7.5/10 €€/€€€€