VALLADOLID (España)
MANNIX (Campaspero, VALLADOLID)
De vuelta hacia Madrid desde León, el domingo, paramos a comer aquí. Tenía yo apuntado este sitio desde hace tiempo como el templo del lechazo.
El local es horroroso de decoración. Además muy muy grande, parece un sitio de celebración de bodas de los pueblos. Muy ruidoso. Nuestra mesa estaba al fondo pegada a la bodega, que por cierto tiene una bodega magnífica con una carta de vinos extensísima, con referencias de muchos países, muy buenos caldos en esa bodega acristalada. El servicio es muy ágil porque lo tienen todo muy estudiado.
Pedimos para comer: Croquetas de jamón (2.50€) de leche fresca que están ¡galácticas! bechamel super cremosa y gran sabor; 1/2 Callos (12€) estaban buenos; y luego llegó el gran protagonista: El Lechazo (55€/cuarto), está tremendo, perfecto asado, peroooo… por poner un «pero» diría que le faltó un poquito de jugo, viene acompañado de una Ensalada de lechuga, tomate y cebolla (7,90€) como debe ser en un sitio de cordero que se precie, de la que pedimos 2 raciones (15,80€); y de lechazo pedimos 2 cuartos que es lo que te recomiendan para 4 personas (110€). Lo hacen un poco raro porque traen primero un cuarto y luego el otro cuarto y dicen que es para que no se quede frío. De postre pedimos una Torrija con helado de caramelo salado (8€) que estaba bastante floja, pero muy rico el helado y un Flan de pata (hembra del pato) (7€) hecho con yemas de pata y nata fresca que es ¡UN ESPECTÁCULO! tienes que pedirlo sí o sí. Comimos con una botella de «pesquera» (31€); los vinos me parecieron todos carísimos. Pagamos 52€ por cabeza que en principio parece caro para estar en mitad de un pueblo de la provincia de Valladolid, pero lo que comimos vale lo que cuesta. Felipe II, 26 (Campaspero, VALLADOLID).
Valoración
8 /10 €€/€€€€
Resumen vídeo
¿Dónde está?
⭐LA BOTICA (Matapozuelos, VALLADOLID)
En mi viaje de vuelta de Galicia suelo parar en «El Ermitaño» pero, en esta ocasión, paré aquí. No lo conocía pero le han otorgado su 1ª estrella en 2021 y me apetecía probarlo. Llamé antes para saber si tienen terraza y me dijeron que no; realmente sí tienen pero no está en uso. Pero súper amablemente me ofrecieron una mesa separada del comedor junto a una ventana y con un biombo que separaba de la zona de barra donde nos ubicaron; ¡perfecto! aislamiento y atención. Este sitio lo dirige la familia De la Cruz, con Miguel Angel a los fogones y su hermano Alberto sumiller que hace gran labor con los vinos de la zona, no en vano estamos en la provincia de Valladolid. El padre Teodoro hace la labor de los asados por encargo en el horno de leña. Y, una vez relatado quién está a los mandos de este sitio, os cuento que el local está en lo que fue la botica del pueblo y conserva, en uno de sus salones, las preciosas estanterías de madera con los botes clásicos de cerámica de la época. En cuanto a su cocina, tratan el producto del campo que Miguel Angel (botánico de carrera) escoge y recoge, como raíces, piñas, piñones, plantas, setas, y aplica en sus platos como acompañamiento o para elaborar salsas. Además la carta incluye platos de todo tipo como bacalao, albóndigas, lechazo churro, callos, mollejas, etc. La mesa perfectamente vestida con mantel y servilleta de tela y el servicio (a cargo de una srta encantadora) fabuloso; estuvimos como en casa, con salón para nosotros solos y atención exclusiva también. Para acompañar la comida me pedí una copa de tinto; yo no soy ninguna gran bebedora y menos, experta, pero me encantó este vino «La provincia» de bodegas Prieto Pariente. El pan buenísimo, de dos tipos que elaboran en un pueblo cercano. De aperitivo trajeron una crema de apionabo (me encanta el apionabo) con una tierra por encima a base de ralladura de bizcocho de algarroba y avellana; estaba riquísima aunque es muy contundente. Después pedimos callos de ternera (12,50€) a la manera tradicional que estaban deliciosos sin ser tan roja la salsa como en otros casos, eran naturales sin pimentón; arroz meloso (19€) con caza de la comarca ¡ESTRATOSFÉRICO! mirad el video el color y la textura tremendos; albóndigas de carrillera de ibérico (8.50€ 1/2 ración) que quiero volver a comer estas albóndigas de nuevo; ¡las mejores de mi vida! y he comido muchas, la media ración es muy generosa y están elaboradas con una salsa con un toquecito dulce !suculentas¡. De postre pedimos un helado de higo con galleta y frutas del bosque que resulta un postre muy redondo delicioso. Después traen unas gourmandise a base de galletitas de mantequilla y bizcochitos de limón elaborados por ellos muy rico también. No pedimos café pero el café tiene la peculiaridad de que es de Etiopía y lo tuestan en un pueblo cercano (Hornillos de Eresma) y debe ser de los más delicado. No tuve tiempo de ir a verlo pero, en mi próxima visita intentaré acercarme a conocer este tostadero. En resumen: es un sitio muy recomendable con una estrella Michelin muy merecida, correctísima RCP, y buen punto de parada volviendo del noroeste a Madrid. Pza. Mayor, 2 (Matapozuelos, VALLADOLID)
Valoración
8.5/10 €€/€€€€