61SIXTYONE: En pleno Chamberí encontramos este Restaurante, club clandestino, discoteca... ¡un sitio peculiar!

61SIXTYONE

Llegamos a donde se supone que está el sitio al que venimos a cenar en José Abascal, 61 y no vemos nada, no lo encontramos, es un sitio clandestino, no hay ningún cartel ni indicación, solo lo vislumbras cuando ves un cordón como el que ponen en los oscar para la cola de gente y entrada, con un segurata en la puerta; esto te hace decir: «ah, debe ser aquí». Entras atravesando un cortinón de terciopelo y te adentras en un inmenso local con varias zonas, sin ventanas, hasta llegar al fondo donde esta nuestra mesa.

La decoración es tipo discoteca de finales de los 70-80, con las mesitas bajas, sillas redonditas bajas y, en la zona de restaurante de la entrada y del fondo mesas normales con sillas normales. La decoración no dice nada, es fea y oscura, cenas en penumbra. Esto es lo que quieren conseguir, un lugar discreto, donde las miradas no llegan muy allá porque no ves; de hecho viene mucho famoso que no quiere ser visto… pero yo, con mi visión de lince, vi a Bertín Osborne (que con su estatura es imposible que pase desapercibido) cuya mesa se ubicaba en una zona super discreta, detrás de una columna, en una zona más elevada, con 4 escalones. En la planta de arriba hay un reservado para 30 personas para hacer ahí tu celebración porque además tiene su propia cocina, donde también se hacen showcooking.

Los turnos son de 20.30 y 22.00 y después del último turno el local se transforma, el DJ va in crescendo con la música, retiran los manteles de las mesas y algunas mesas, se sirven las copas y la discoteca queda montada. Pasamos de un club/restaurante a la clásica sala de fiestas de los 80 ¡curioso!. Lo denominan «Art Dining Club»

61 es uno de los muchos negocios que engloba el grupo MOSH de Marbella, creo que es su 1a incursión en Madrid y me sorprendió lo bien que cenamos.

La mesa perfecta, con mantel y servilleta de hilo de esos extraplanos con bien de plancha, y menaje nuevo. El servicio a cargo de una chica que se ocupaba solo de esas 4 mesas que estábamos juntas (por cierto, ´mega pegadas las mesas), lo que hace que la intimidad no sea tanta, oyes perfectamente la conversación de al lado, tendrás que pedir una mesa de las apartadas si quieres intimidad. La carta es muy escueta y ofrece también una carta de cocktails por colores más completa que la de comida.

Vamos con la cena: De Aperitivo traen un pan delicioso con una mantequilla ahumada riquísima. Para empezar pedimos unos entrantes en plan bocatines, me gustan mucho las cartas que incluyen, molletes, brioche, etc,; en esta ocasión fue un Pakito de ternera con tomate rallado (12€) ¡magnífico! la carne buenísima y el pan es una especie de mollete; Taco de wagyu (9€) crujiente, sí es muy crujiente porque en realidad no es de tortilla mejicana sino de masa wonton frita ¡estaba delicioso y la carne con su salsita igual

Platos principales: Entrecot de angus (40€) cortado finito, con una salsa de mantequilla que traen aparte; el punto de la carne maravilloso y la carne magnífica ¡muy muy bueno!, aparte Patatas fritas (7€) que también están buenas; Rodaballo en salsa de coliflor (35€) el sabor a coliflor realmente inapreciable, yo creo que era una salsa normal hoy y no de coliflor, estaba bueno pero creo que mejor pedir carne aquí, el chef es argentino y lo domina más, aún así el rodaballo (es medio) estaba rico, acompañado de Parmentier de patata (7€) delicioso ¡soy muy de purés de patata y este estaba magnífico!.

Vamos con el postre Cookie con helado de vainilla (13€) precio desorbitado para una cookie normalita, además viene con frutos secos garrapiñados por encima que no me gustan a mí y no lo avisan, entre ellos el maldito pistacho que lo ponen ahora hasta en la sopa.

Nos trajeron el ticket de 185€ con una copa de vino «Gaba do xil» (8€) ¡OJO! en el ticket, como otro capítulo más, como si fuera 1 coca cola, nos incluyeron, así del tirón, 16€ de propina, por supuesto que lo devolví y les dije que quería mi ticket real sin incluir propinas forzadas y obligadas, ¡sin problema! te lo traen pero ten muchísimo cuidado porque -esta nueva costumbre muy americana y mexicana también- que se está instalando en Madrid por los extranjeros ricos que viven aquí, no me gusta nada y me parece un abuso. El ticket por barba, eliminando la propina, fue de 84,50€, ¡ah por cierto! la botella de agua 8€ son esas cosas que me revientan. No nos quedamos a la transformación en bar-discoteca, pero no me quiero ni imaginar el precio de las copas.  José Abascal, 61.

Valoración

7.5/10     €€€/€€€€

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Datos de Contacto

WEB

Tfno.: 919771061

Calle de José Abascal, 61 – 28003 Madrid

🕑 lunes a jueves, 19:00–3:00

     viernes a domingo, 19:00–5:30

¿Dónde está?

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