CHITÓN: cena en este restaurante tan peculiar que es más bien un club ya que en la planta sótano es un club de copas

chitón

Cuando vienes a cenar a un sitio que realmente no sabes adonde vienes. Yo reservé en CHITÓN sin tener más información; pensando que era un restaurante al uso, pero no lo es… ¡sigue leyendo!.

Nada más entrar te encuentras con un cortinón de terciopelo rojo que te impide ver dentro y te preguntan adonde vas, si a esta planta o abajo, a lo cual no sabes qué responder y dices «venía a cenar» 😂😂. Pero como no habían llegado mis amigos me dicen «puedes bajar porque están abajo esperando que esté lista la mesa», así que bajé a la planta sótano y allí encuentro un club en toda regla, oscuro, con una barra que ocupa casi todo el espacio y lleno de gente alrededor con música a tope. Miro y no veo a mis amigos, con lo cual me subo a esperar arriba y traspaso el cortinón y me siento en la mesa a esperar. Las mesas son canijas, nosotros somos 5 y tenemos 3 mesas unidas, pero aún así es complicado poner nada en el centro.

En esta planta el ruido es ensordecedor, se contagian de lo de abajo y tienen la música a un volumen sin sentido. Se supone que aquí cenas y abajo ensordeces, pero las dos cosas a la vez no mola. Por fin suben mis amigos y les digo que no les he visto, y resulta que aquella zona del sótano es mucho más grande de lo que parecía y ellos estaban al fondo en un recoveco al cual yo no llegué.

Seguimos…. los camareros muy amables nos atienden muy bien, de momento. Nos seguimos fijando y vemos que, junto a la pequeña barra que hay aquí arriba, se ubican grupitos pequeños de gente de pie, están ahí tomando una copa, cuando realmente yo me bajaría abajo para eso. Los grupitos que empezamos a ver son todo parejitas de homosexuales o grupos de un solo sexo (principalmente chicos); la única mesa con parejas hetero es la nuestra; todavía no sé si nos metimos en un club «de ambiente», pero da igual porque fue una cena súper divertida y diferente precisamente por todo este ambiente que os cuento. Ah! también cuando estábamos en los postres se acercó un chico con un gran trozo de tarta y nos la dejó en la mesa; obviamente era su cumpleaños porque ya vimos que le sacaron una gran tarta, y tuvo el detalle de invitarnos a probar su tarta y, último detalle gracioso cuando nos íbamos, y estábamos fuera bajo la techumbre (llovía) esperando a que  nuestros 😇😇 trajeran el coche, había un chico muy guapete fumando junto a nosotras del que terminamos haciéndonos amigas; era muy enrollado y se le acercaban todas las chicas, pero él lo primero que decía era: «soy maricón así que no creo que te interese….!!!» JAJAJAJAJA. Todo esto os lo cuento para que os riais conmigo y veáis que fue bastante surrealista la experiencia.

Ahora por fin os cuento a lo que íbamos: LA CENA. La carta es muy cortita, como para venir con más gente y pedirla entera. También ofrecen cócteles. De aperitivo traen un Caldito riquísimo, Pan y Aceite muy bueno «Au». No es una carta fácil para compartir porque los entrantes son bocados por unidad y los principales pues eso… son principales.

Así que para empezar pedimos Cabeza de ajos asados (4€) que es en plan mantequilla para untar en el pan que está muy bueno;  Brioche con chistorra, salsa verde y crema agria (8€/un.) que está ¡delicioso!, es una especie de mini hot dog y ambas cosas para repetir, el brioche y la chistorra, ¡pídelo sí o sí!; Bocata de calamares (10€/un.) con pan de cristal y harina de garbanzos y emulsión de lima, ¡para ponerle un piso! ¡pídelo!, los calamares riquísimos, la salsita y también el pan; Buñuelo de bacalao (7€/un.) con queso de oveja, estaba muy bueno de textura, muy cremoso pero tenía poco sabor a bacalao y exteriormente estaba ligeramente grasiento; por cierto, el buñuelo lo pedí al principio y llegó con los postres, porque después de estos entrantes el servicio fue un auténtico desastre y estuvimos esperando más de 1/2 hora a que trajeran los platos principales, tiempo que sirvió para fijarnos mucho en todo.

Por fin traen los platos principales: Merluza a la gallega (25€) con puré de patatas, es un lomo de merluza con su ajada muy escasa; este plato no estaba perfecto; Solomillo chitón (28€) viene con una salsa por encima, ¡muy bueno!, lo pedimos acompañado de Patatas (6€) que no son nada del otro mundo. Albóndigas de vaca (21€) con puré robuchon y salsa de carne, la ración es de 6 albóndigas, la salsa muy blanquecina, no muy tiernas, están hechas con carne madurada,  a mí me gustan las carnes maduradas no así a los demás que no les gustaron mucho las albóndigas…pero ¡se pueden pedir si te gusta la carne madurada!. Además pedimos, porque lo recomiendan en todos lados, las Patatas fritas, crème fraîche y caviar (28€), y no nos gustaron, las patatas no son buenas, no están bien fritas, la crème fraîche sí está rica muy cítrica y el caviar, pero éste último es imperceptible, este plato además es muy caro para lo que es…

De postre: Tarta tatín de manzana (10€) que estaba flojilla y Torrija de brioche (9€) mejor que la tatín, con helado de mandarina que estaba ¡magnífico!; los postre no son lo mejor de la cena, podrías pasar sin pedirlos. En nuestro caso, tuvieron el detalle de invitarnos a los postres y a los aperitivos (no cobraron el clásico cubierto) por el retraso tan enorme que hubo en traer los platos principales ¡se agradece esta compensación!

Acompañamos la cena de un verdejo Martivilli (18€), y un Aperol Spritz (8€), más agua que no la cobran porque es agua de esas del grifo filtradas creo, y cerveza. El ticket final fue de 236,50, pero hablemos de lo que hubiera sido si los postres los hubieran cobrado; el ticket real sería de 255€ lo que hace un precio por barba de 51€. Aparte pedimos copas al terminar la cena que cuestan 14€.

El parking más cercano es el de la Audiencia en la calle Marqués de la Ensenada o el del Centro Colón en Recoletos. Bárbara de Braganza, 9.

RESUMEN: Me gustó la cena; es una cocina sin florituras sencilla, bien elaborada, el servicio un poco caótico, mucho trajín de camareros pero poco eficaces aunque muy amables, sitio incómodo de ruido y música pero muy divertido y distinto. Precios más que ajustados.

Valoración

7.5/10    €€/€€€€

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Datos de Contacto

Tfno.: 682911988

Bárbara de Braganza, 9 – 28004 Madrid

🕑 lunes, cerrado

     martes, 13:00–2:00

     miercoles a sábado, 13:00–4:30

     domingo, cerrado

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