
REPOST ABRIL 2022:
En este repost solo reafirmarme en que se sigue comiendo muy muy bien aquí. La tortilla sigue entre mis favoritas de Madrid, y esas croquetas son tremendas.
REPOST:
Vinimos a la terraza. Hacía mucho tiempo que no venía; es más… vine a las 3 semanas de la apertura y luego sólo un día a tomar un pincho de tortilla. En esta ocasión estuvimos en la terraza que es bastante grande y, además, van a acondicionar, cubriéndola y climatizándola para verano e invierno; también Ricardo va a acometer una obra para agrandar la cocina y dar cabida a más posibilidades. Para leer la visita anterior donde te cuento todo lo relativo a local etc, lee más abajo. El servicio ha mejorado mucho y también es más numeroso que antes, y la comida sigue siendo riquísima. De aperitivo nos trajeron unas aceitunas rellenas que ojo!!! No son como las demás… En esta ocasión pedimos: el ya clásico Pincho de tortilla que se corona como uno de los mejores de Madrid, al que nos invitaron (cuesta 3.50€); Ensaladilla rusa (8€) deliciosa, con el boquerón por encima que me gustó más que la 1ª vez; Croquetas de puchero (2.20€/un) soberbias! bechamel suave y sabor delicioso; Albóndigas en salsa con champiñones (14.50€) ración super generosa y brutales. De postre la Tarta de queso payoyo (5.50€) que es muy buena también y con textura fluída y queso por encima. Comentar, aunque creo que ya está comentado en mi anterior post, que me parece una RCP fabulosa porque recordemos que nos encontramos en pleno Barrio de Salamanca. José Ortega y Gasset, 67.
VISITAS ANTERIORES:
Gran descubrimiento. Restaurante revelación 2019 hasta el momento; al menos para mi; os preguntaréis cómo todavía puede algo sorprenderme; ¡¡¡pues si!!! Te sorprende un local que lleva 3 semanas abierto, en el que con una carta a base de 10 platos y 2 postres comes a un nivel muy superior que en otros muchos sitios y a un precio inmejorable; puedes comer en pleno Barrio de Salamanca a precio de barrio modesto. Os cuento: el local era un antiguo pub al que accedes bajando unos escalones; es semisótano pero con techos altos y ventanas también altas. Del antiguo negocio han conservado la entrada (las puertas de vaivén) y el nombre. Cuenta con una barra larga a la entrada y enfrente un banco corrido con varias mesas; pequeño, acoge unas 25 personas aproximadamente; sencilla decoración y sencilla, pero correcta, mesa, con servilleta de tela grande. Dispone de una mini cocina por lo que tampoco se pueden permitir alargar mucho la carta aunque para mi esto no es un handicap (la eterna indecisa) puesto que en cartas amplísimas siempre me apetece todo y así lo tengo más faciL; aconsejo ir con un grupito y pedir toda la carta para compartir. Los chefs son 2 hermanos, uno de ellos proviene de “La Primera” y se nota su experiencia en un gran sitio como es ese del grupo Cañadio.
Empiezo con la comida: no puedes olvidarte de su tortilla de patata con cebolla es ¡ESTRATOSFERICA! un nivelón; la ensaladilla rusa también riquísima aunque yo le cambiaría el boquerón que lleva por encima por una anchoa; las croquetas de puchero con una beshamel cremosa, muy buenas; nos invitaron a media ración de verduras con langostino que es un PLATAZO espectacular; las alcachofas, que van por unidad, y están elaboradas sobre un fondo que es el caldito delicioso del puchero de las croquetas, con un ligero toque de guindilla y que están nivel DIOSSSS; como platos principales pedimos el arroz con gambón que es lo único a lo que tendría que ponerle un “pero”, el arroz está en un punto extraordinario pero el fondo utilizado o el sofrito le aporta demasiado sabor a pimiento, lo que es una pena; también un sapito a la plancha con bilbaína que estaba ESPECTACULAR, gran calidad y gran punto. Asimismo quisieron que probáramos los chipirinos rellenos y nos invitaron a uno, son de gran tamaño y están rellenos de sus patitas con una sabrosisima salsita, están EXQUISITOS. De postre pedimos los 2 que tienen: chocolate con cremainglesa ¡BUENISIMO! y tocinillo de cielo, para mi gusto, poco dulce. Para los muy vinícolas, comentar que aún están elaborando su verdadera carta de vinos y, si vas ahora, sólo cuentan con muy poquitas referencias. Todas éstas son las razones por las que entra a formar parte de #favoritosalioli en mi primera visita. Creo que hay que dar oportunidades a la gente emprendedora y que, con poco presupuesto, se meten en aventuras tan complicadas; ahhh el servicio encantador y profesional, el camarero que nos atendió también viene del mismo sitio que uno de los chefs. El parking más cercano es el de Alcántara. Ortega y Gasset 67.
Valoración
8/10 €/€€€€