REPOST. Volví, en esta ocasión a comer, y me ha gustado más que la primera vez que estaban recién abiertos. Estuve en la terraza que es totalmente abierta con un techo de madera y estufas, aunque hay otra zona de mesas y sillas, encima de las piedrecitas del jardín, que no tienen techo. Vino el jefe de sala César a atendernos directamente y me quedé impresionada de su memoria porque vino expresamente a saludarme ya que se acordaba de mí de la otra vez que estuve y charlé mucho con él; un estupendo jefe de sala que hace que el servicio sea rodado. La mesa muy bonita con unas flores preciosas y me pareció más cuidada que la otra vez y los platos con una presentación impecable. En el jardín tiene también una barra de ostras y champán que yo no probé porque -los que me seguís- sabréis que no como ostras. Podéis leer mi experiencia anterior y ver el video en este ENLACE. De aperitivo nos trajeron un Caldo de cocido delicioso!  En esta ocasión pedimos unos entrantes a compartir: Torreznos con cortezas con salsa de naranja (10€) en un cuenquito aparte que estaban muy ricos, casi más las cortezas que el torrezno; Canelón de cecina y virutas de foie (14€) que estaba bueno aunque yo no le pondría el chorrito de no sé qué por encima; menos mal que no tocaba mucho el canelón porque lo estropea; llegó casi frío a la mesa; Huevos rotos (14€) con jamón, estaba muy rico el jamón ibérico y las patatas también muy bien hechas. Como platos principales pedimos: Arroz abanda con carabinero (35€) que estaba ¡sideral! de punto y sabor y con un carabinero, colocado encima del arroz, (tamaño tiranosaurius) ¡excepcional;! el arroz tiene la ventaja de que no hay que pedirlo para 2 personas, sino que puede ser ración individual; Bacalao sobre crema de coliflor, aceite ahumado y berberechos (20€), si te gusta el bacalao pídelo porque es un plato muy redondo; Lomo de Lubina sobre crema de purrusalda y Edamame (25€) un lomo un poco escueto pero estaba rico y la guarnición me encanta. De postre Torrija de brioche (8€) que estaba buena y Tarta de queso (8€) que es redonda pequeñita y de las que están líquidas por dentro muy buena. Está muy agradable ahora el jardín porque ya han crecido las plantas y el interior sigue siendo igual de bonito que era y con una decoración muy en la línea del restaurante de José Abascal que ahora permanece cerrado. Le he subido medio punto en esta segunda visita. Cuenta con aparcacoches. Arturo Soria, 207.

VISITA ANTERIOR

Vinimos a cenar 7 personas durante la desescalada. Este local es el antiguo «Thai Garden», que yo creía que había ocupado «Alma» íntegramente, pero no, han dividido el jardín con una valla y «Thai Garden» (la parte bonita con el jardín y la piscina) sigue ahí pero no pertenece a «Alma», lo cual le resta belleza a la terraza de «Alma» y decepciona habiendo conocido lo anterior. El jardín de Alma, no es realmente un jardín, es más bien una terraza ya que toda la superficie es solada o con piedrecitas. Está un poco desangelada, le falta un poco de alma precisamente, pero quizás sea porque es pronto y habrá que ir cuando esté más rodado y las plantas más crecidas. También creo que resulta más agradable cenar en una de las mesas sobre las piedrecitas con palmeras proximas que en la que cenamos nosotros bajo una pérgola y suelo de tarima. La «parcela» tiene un edificio que también era el de «Thai» pero reformado donde ya se empiezan a servir comidas y cenas en el interior, pero no entré, aunque sí se adivina por las grandes cristaleras que debe ser muy agradable. «Alma» de José Abascal tiene una decoración preciosa, por lo que imagino que esto será en la misma línea. En cuanto a la comida comentar que la carta de la terraza es muy escueta e incompleta; por ejemplo no ofrece ningún pescado. La de la zona interior sí es más completa con pescados y con la deliciosa crema de idiazabal memorable del otro Alma. Pedimos todo para compartir sin platos principales: Croquetas cremosas de jamón ibérico (10€/9 un.) que estaban pasables; Torrezno de Soria con caramelo líquido de naranja (10€) que, aunque suene muy estrambótico, he de decir que casa genial ese sabor con el torrezno y me pareció riquísimo; Ensaladilla rusa con Alma (12€) que estaba correcta; Gyozas de pato con salsa teriyaki (12€) buenas mientras no se queden frías que se quedan muy tiesas; Anchoas del cantábrico sobre torta de aceite con tomate y queso idiazabal (18€/8 un.) muy buenas y gran gramaje pero no le pega el queso creo; Tataki de salmón templado con hummus de berenjena y tempura de lechuga de mar (17€) que estaba muy bueno y la tempura casi mejor. De postre: Corazón de chocolate con helado de jengibre (8€) que es un postre ya aburrido y poco apetecible; Torrija de brioche con crema de naranja y helado de mandarina (8€) que era mediocre y Tarta de queso con helado de frutos rojos y crumble de lima (8€) recuerdo mejor la tarta del otro Alma pero está rica esta. Después pedimos una tanda de copas a la que nos invitaron super amables. El encargado César es encantador y servicial pero al principio el servicio fue bastante regular y nos costó pedir el agua más de 5 veces hasta conseguir que la trajeran. Resumiendo: creo que es mejor esperar para ir a la terraza a que todo esté más rodado y pienso que se debe comer mejor con la carta de dentro. Dispone de aparcacoches pero además en la calle perpendicular se aparca de maravilla. Arturo Soria, 207.

Valoración

7/10     €/€€€€

Vídeo resumen

¿Dónde está?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *