Vengo con mis amigas a cenar a TRAMO, con muchas ganas de conocerlo, no en vano una de mis amigas del grupo del cole es socia en este proyecto. Eramos 11; no es fácil para venir con un grupo grande porque los espacios están delimitados por escalones y rodeados de paneles de madera (como círculos que encierran las mesas), pero conseguimos que nos juntaran una mesa redonda en una de las cabeceras de la mesa más grande que es para 10 personas.

Te aviso que cuesta encontrarlo porque no pone absolutamente nada en la fachada y por la noche el interior no da señales tampoco de que ahí se esconda un restaurante. Por fin encuentro la entrada (después de meterme en un japo de la esquina😂) por una de las dos puertas, la correcta y otra que da como a los baños y debe ser la de emergencia (cerrada desde fuera). La entrada es por un pasillo muy ancho y dejas a tu derecha las cocinas abiertas y unas mesas donde poder sentarse a picar algo ligero o solo a beber algo de manera más informal.

Empiezo destacando lo maravilloso del espacio. Una vez más apuestan por la arquitectura sostenible en todos y cada uno de los materiales utilizados para la reforma de esto que era un bar en su parte delantera y un almacén sin uso tras un muro que surgió al comenzar la reforma. un sitio CHULÍSIMO; si @modemovimiento ya lo era, este no se queda atrás. De la mano del estudio de arquitectura @andreucarulla es cómo han logrado un lugar mágico, con una iluminación cálida, muy agradable, impactante, neoyorkino. Por la noche es un lujazo de bonito, aunque la cocina no acompaña demasiado merece la pena venir una vez al menos para disfrutar de esta belleza.

El servicio funcionó bien, para todas las que éramos nos atendieron bien. La mesa de madera sin mantel, platito de pan, servilleta de tela y todo impecable.

La carta se compone de 5 capítulos más postres: Aperitivos, Entrantes, Huerto, Pescados (3), Carnes (3). En la carta aparecen todos los productores del producto que te comes, todos de cercanía. Os cuento lo que pedimos de cena: Milhojas de patata, papada y caviar (8€/un.) es un cuadradito de bocado con las capas de patata, el trocito de papada y coronado con unas huevitas de caviar, se pide por unidad y me parece sobrepasado de precio 8€ esa minucia; estaba muy bueno, pero es un entrante diminuto y caro; Tartar de langostino y tomatillo (16€) un cuenco con un delicioso especie de gazpacho de tomate ácido y el tartar flotando, ¡un plato muy rico!; Alcachofa a la brasa, yema curada y salsa macha (6€/un.), este es el mejor plato de toda la carta ¡soberbias las alcachofas!; Ensalada de coliflor asada (9€) un plato muy pluf, no vale nada, unos arbolitos de coliflor asada y debajo unas espinacas yo diría que al vapor, ¡no nos gustó!; Albóndigas en salsa de chiles ahumados (16€) siento decir que no me gustaron, estaban duras; Lubina a la brasa, su demiglacé y judía redonda (50€/kg), en el plato vienen 2 lomitos, bastante generosa la ración, nos trajeron en total 2.600 Kg. de donde comimos 3 pero sobraron unos trozos que nos dejaron en la mesa, nos lo calcularon mal y pagamos 130€ por esas raciones de lubina, eso sí… ¡ES GALÁCTICA!, magnífico punto, productazo; Salmonete, suquet y mostaza (26€), es un salmonete grande de roca, abierto en forma de libro, la ración que trajeron era para 3 personas (78€), demasiado fuerte el sabor del suquet, parece más una crema de marisco y demasiado potente el sabor del salmonete también, ¡regular!; Setas a la brasa (12€) viene presentado con unas patatas chip en el centro del plato y una cremita debajo, es un plato que no dice nada la verdad. Los postres: Pedimos el Flan de leche fresca de cabra (8€) que es delicioso, cremoso, suave, buenísimo y también el Limón y choco blanco (7€) que es una cama de cremita de limón, encima choco blanco y todo tapado por una «galleta» tipo teja,  en ese postre el chocolate no se aprecia en absoluto, me gustó infinítamente más el flan.

En resumen: es un sitio de categoría superior a MO pero en el que sin embargo no se termina de comer bien, creo que no vale lo que cuesta. Es muy formal, elegante, perfecto para cena romántica, primera cita, igual que para comida de negocios o amigos, pero caro para comida familiar. Nosotras salimos por 63€ por cabeza con los vinos. Se pidieron demasiados vinos, cuando la mayoría no bebemos; pidieron 2 botellas de Godello Adorminona (25€/un.) y una botella de Montecastrillo (23€), y quedó vino en las botellas. El precio sin vinos habría sido de 56€ por cabeza, que sigue siendo caro. Sugerencia: Si te apetece venir porque merece la pena conocer el espacio, te aconsejo pedir los 3 must de la carta que son Las alcachofas, el tartar y la lubina, con esto aciertas seguro. El parking más cercano es el del auditorio (que no está demasiado cercano). Eugenio Salazar, 56.

Valoración

Comida 6,5 /10

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