Original concepto de carta (que ya he visto en algún otro restaurante de Madrid) en la que aparece todo junto, sin apartados, para compartir. Olvídate del 1º, 2º y postre, y pide todo junto para probar muchas cosas. Grandes sabores en pequeñas raciones. Te sorprende la fusión de peruano, nikkei, japonés y asturiano, sí, asturiano, aunque parece que no pega mucho con lo demás. Gran mezcla de sabores ricos y diferentes. No dejes de pedir el tiradito crema ají (exquisita y ligera corvina cruda laminada con un toque de lima y ese puré de ají del que soy fan absoluta), el bao de chicharrón (ese nuevo pan tan rico y blandito con panceta, mucha lima y un ligero toque de cilantro, ¡atención porque el cilantro es un sabor muy especial, que no gusta a casi nadie!), Nigiri Wagyu (exquisita mini hamburguesa de wagyu sobre bolita de arroz), entre otras cosas. Déjate asesorar por el jefe y acertarás seguro.  Las raciones en las que vienen 2 piezas son muy baratas (entre 4-5€) y las raciones grandes ya se suben a 12€, como las carrilleras con arroz trufado que no te recomiendo por resultar muy pesado y creo que no casa demasiado lo uno con lo otro. En la carta tambien hay varios guncan (la de vieira un poco babosa en la boca), varias gyozas tambien ricas (la de manitas de cerdo) y mucho sushi. No pedimos postre. Local sin nada a destacar, en dos plantas, la de abajo, a pesar de ser un sótano tiene ventanas y salida a un patio de manzana con lo que no resulta nada agobiante. Servicio joven, ágil y amable explicando todo con mucho interés y muy involucrados. No dispone de aparcacoches, pero en la misma calle más abajo hay un parking. Gral. Oraá, 25.

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7.5/10       €/€€€€       Post en IG

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