Un sitio para no volver. La camarera absolutamente impresentable, parecía una cámara oculta, no traía nada de los que se le decía, no se enteraba de nada, un desastre absoluto. Por fin logramos que viniera un chico encantador y servicial pero ya nos habíamos cogido un rebote monumental y nos íbamos, después de habernos traído unicamente un plato de pulpo después de haber esperado 45 minutos.

Nos fuimos a Cabalo furado y cenamos ahí. Este sito está a los pies de la catedral en una placita preciosa pero hay demasiadas mesas que no las absorbe el poco servicio que tienen. Así que no lo recomiendo, tampoco recuerdo si lo que pedimos estaba rico o no, estábamos indignados.

Valoración

Comida 4 /10

¿Dónde está?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *