NOTA BLU: Ambiciosa apertura de este restaurante con alma de Brasserie en pleno barrio de Salamanca
Esta brasserie de reciente apertura a finales de 2025 pertenece al Grupo Casanis, tradición francesa reinventada en un entorno de diseño contemporáneo y alta gastronomía. Alta cocina con esencia mediterránea, ahora en el corazón de Madrid de la mano de Fabián Cangas (formado en Argentina y España) y con más de 2 décadas en la Costa del Sol, reinterpreta la cocina francesa desde una mirada global. El Grupo Casanis, tras su apertura en Marbella en 2022 y en Doha, desembarca en la capital con un proyecto muy ambicioso y una inversión importante que no parece fácil recuperar. El local estaba semi vacío a la hora de comer y según me comentan no es fácil que se llene.
Aunque lo califican de tradición francesa realmente su carta incluye platos de todo tipo; es más, a mi me parece que tiene más toques italianos que franceses.
Nos encontramos en un inmenso local haciendo esquina en pleno barrio de Salamanca, distribuido en diferentes alturas. A la entrada se encuentra una grandísima barra donde también hay taburetes para tomar algo. Tras una cortina se encuentra un gran reservado, aunque tan solo con una cortina no logras mucha independencia ni privacidad. La decoración es muy minimalista a base de materiales nobles como el mármol, la madera y la piedra natural y tonos ocre, muy bonito y luminoso pero es bastante ruidoso y la música nunca ayuda. Una de las paredes está dedicada a la bodega. Nosotros estuvimos en la parte más alejada de la entrada pegados a la cocina abierta.
El servicio un poco despistado, hubo que repetir varias veces las cosas. La mesa sin mantel, informal, pero con servilleta de tela. La carta muy extensa con varias ensaladas, ostras, caracoles, pizzetas, carpaccios, salmón ahumado y un capítulo importante dedicado al caviar; 6 pescados, 5 carnes, y las pastas.
Cuenta con una carta de vinos con muchas referencias francesas, internacionales y nacionales, así mismo ofrece una carta de cocktails muy completa.
De aperitivo traen un platito con aceitunas, tomatitos cherry y burrata, los cherry no valen nada; todo ello acompañado del pan que es Focaccia que está muy buena pero traen una cantidad ridícula, ni tan siquiera un trozo para cada uno y hubo que estar toda la comida pidiendo pan y resulta que nos lo cobraron (5€), nunca me han cobrado el pan extra en ningún restaurante ¡lamentable y detalle que no me gustó!.
La comida fue así: Papardelle al ragú (27€) me parece un precio desorbitado para un plato que no es más que una pasta, al menos estaban ricos; Steak tartar (26€) estaba mediocre, con Patatas fritas (5€) que hay que pedirlas aparte porque no vienen con la carne ¡también detalle feo!; Pulpo a la brasa (26€) plato muy manido ya, hasta vejuno, estaba muy flojo además; Lubina puttanesca (29€) que estaba muy buena, picantita, un plato más original a los clásicos y lo mejor de la comida, un poco escasa la ración para el precio que tiene, es media lubina lo que te ponen, no la lubina entera.
De postre Moelleux au chocolat (9€), bizcocho de chocolate tipo brownie ¡estaba muy bueno! y Crème brûlée de naranja (9€) que estaba más flojo.
El ticket final fue de 264€, que hace un total de 53,80€ por comensal, pero este precio es con 2 botellas de vino La Montesa (40€/un.) que es bastante caro; es decir, si quitamos el vino, el ticket por persona es de 46€. A mí me pareció un sitio muy ambicioso que no sé si durará mucho porque es como tantísimos sitios que abren en Madrid, no tiene ninguna peculiaridad que lo hace especial. Claudio Coello, 10.
Valoración
6.5/10 €€/€€€€
Vídeo resumen
Datos de Contacto
Tfno.: 919591940
Claudio Coello, 10 – 28001 Madrid
🕑 lunes a sabado, 13:00–2:00
domingo, 13:00–19:00