GURISA: Restaurante entre parrilla argentina y cocina de autor

Cuando llegamos a GURISA, una de las aperturas más sonadas después del verano 2025, estaba vacío y me preocupó verlo así, porque era la hora de comer de un sábado, pero finalmente prácticamente se llenó. Sólo llevan 3 meses de rodaje y parece ser que no les va mal de público
El local es precioso y ha sufrido una transformación increíble desde que yo estuve en el restaurante estrellado de Sergi Arola, hace montones de años. Desde la entrada tiene unos escalones para subir, lo comento para las personas de movilidad reducida. Una vez arriba es precioso, cálido, tranquilo y silencioso, sin músicas ni ruidos. Puedes ver la cocina desde tu mesa con un cristal de separación desde donde se ven las brasas y el fuego denominador común de todos sus platos. En la planta de abajo hay un comedor privado que puede acoger unas 20 personas.
En esta cocina ejercen Lucas Bustos (una de las figuras más influyentes de la cocina cordillerana argentina) y Agustina Vela. Lucas fue quién puso de moda en Mendoza los restaurantes dentro de una bodega, de los cuales todavía está en funcionamiento «la Tupiña», y «Gurisa« en José Ignacio que solo abre los 2 meses de verano, porque Lucas está en Madrid el resto del tiempo.
La mesa está muy bien vestida, con mantelitos individuales y plato de pan; silla de enea y gran servilleta de tela. El servicio también fue muy profesional y atento.
Aquí el fuego y la temporalidad es lo que manda, todo el producto pasa por sus brasas y es cambiante según la temporada. Empezamos la comida con unos Aperitivos (8€/un.) ¡impresionantes!! que es lo que más me llamó la atención; estos cinco bocados son un camino para abrir el paladar: Alfajores de quinoa rellenos de ralladura de calabacín, emulsión de guisantes y polvo de menta y guisantes, este aperitivo el el bocado más fresco, estaba muy rico pero no era el mejor; una cucharitas doradas que traen un Ravioli de remolacha con suero de parmesano, tartar de ternera y por encima una gotita de yema curada, el bocado más dulce que me encantó, esos raviolis además son muy sanos; Flores hechas de masa de buñuelo frito con emulsión de pescados, algas, salicornia y en medio uva de mar, este bocado «ponderación de mar» es el más salino, muy original, bonito y delicioso; Trufas a base de hummus y maíz cocinado, especiado con pimentón de la vera y merkén (pimentón del sur de la Patagonia), tiras de cebolla deshidratada para nivelar el sabor, estas trufas tampoco eran muy especiales; Ensalada casera de ricotta con quinoa, limón, lima presentada en unas cucharillas largas, que es el bocado cítrico para limpiar el paladar antes de pasar a los platos.
Con el aperitivo traen una focaccia con tomates y mantequilla de miso, buenísimo, la focaccia ligeramente sosa. Cuando estábamos esperando los aperitivos sacaron los panes directamente del horno y los colocaron en una mesa donde los van cortando para servir en las mesas: sacaron un pan de molde y 2 focaccias, una de tomate y otra sin nada.
También traen ahora unas Empanadas argentinas de Mendoza, con carne cortada a cuchillo, comino y cebolla, bocado suculento!, superan a las de @lana.
Como entrantes a compartir pedimos: Chipirones (24€) con emulsión de tomate asado y tomates frescos, que estaban ¡soberbios! están hechos en parrilla de brasa. Taquitos de atún rojo (29€), están marinados y también marcados por fuera y crudos por dentro, son de brasa igualmente y llevan un velo de papada por encima, estaban buenos pero bastante escaso para el precio que tiene; los taquitos vienen acompañados de una Ensalada de lechuga con un aliño de trufa negra, la lechuga es de muy fresca y el aliño muy rico .
Como platos principales: Carrillera (44€) de cerdo Ibérico de bellota con parmentier de patata, la carne muy tierna, plato redondo, pero muy elevado de precio; Cochinillo en su fondo (48€) es un bloque de carne de cochinillo deshuesado con una salsa rica, no era para lanzar cohetes, no entendí que en la carta era todavía más caro pero cobraron 48€ finalmente; Entraña (48€) americana black angus con milcao y criolla fresca, una ración muy escasa de carne y una carne que no me gustó, cada día me gustan menos las carnes argentinas ¡no lo pidas!. Para acompañar las carnes pedimos una ración de Puerros (16€) se cocinan toda la noche a la brasa, acompañados de una salsa de infusión de heno y ceniza; estaban muy bueno y tiernos; hay muchas otras guarniciones.
No pedimos postre. El ticket final fue de 267,50€, con una copa de Chardonney blanco «Malma 2023» (12€), es un vino de Patagonia que estaba muy bueno. Ticket por barba 89€. Precios muy elevados con aspiraciones a Michelin. Cuenta con un menú degustación al precio de 120€. El parking mas cercano a GURISA es el de la calle Almagro. Zurbano, 31.
Valoración
7.5/10 €€€/€€€€
Vídeo resumen
Datos de Contacto
Tfno.: 602058758
Zurbano, 31 – 28010 Madrid
🕑 lunes, cerrado
martes a sábado, 13:00–16:30, 20:00–23:30
domingo, cerrado