Venimos a comer a LA REINOSA invitados por unos amigos. Es un sitio muy agradable en el exterior (dentro no entré) pero hoy tenían una celebración y fue un horror de ruido, mal servicio, etc.
La terraza está ubicada delante de un parque de niños, lo que hace que el restaurante está muy lleno de niños que salen y entran de la terraza a ver a sus padres, con la consiguiente jauría.
El aperitivo muy contundente, rico y diferente a lo standard: picos con queso y pimientos de padron ¡muy bueno!
La cocina es cántabra y pedimos: las clásicas rabas que estaban ricas pero no son las del grupo cañadío; Croquetas variadas tenían una bechamel inapreciable, muy grueso el relleno; Ensaladilla rusa, correcta; anchoas con pan cristal con tomate ¡muy buenas!. Como platos principales: Solomillo con salsa de foie, la salsa no tenía ningún sabor a foie, estaba absolutamente insulsa y el solomillo, magnífica pieza, un pelín pasado; Escalope milanesa, un poco tieso, no demasiado tierno, lo presentan con un huevo escalfado por encima; Lenguado para dos, que fue lo mejor de la comida, gran pieza, y buen punto; lo preparan y limpian en mesa; Steak Tartar viene ya preparado de punto. De postre una tartita de manzana que estaba bien pero sin más, el hojaldre un poco blandengue.
Cuentan con otro restaurante en Cantabria. Este está en Gral. Perón, 13.
Valoración
6.5/10 €/€€€€