Parece increíble tener este templo gourmet en una pedanía cerca de Sevilla, pero todo tiene su explicación. Y es que, Juan Carlos, tras pasar por varios de los más importantes restaurantes del país (Casa Marcial, El Bulli o Bardal), decidió volver a sus orígenes, a su casa y empezar su vida con aquí con Elena. J. Carlos está solo en la cocina y Elena en sala y hacen un tándem perfecto; ¡son encantadores! y, a, pesar de que íbamos de camino en nuestro viaje y aún nos quedaba un poco para llegar, tuvimos una agradable charla con ellos; incluso llegó su bebé al final. La sala es pequeñita, muy clara, con mucha luz y tonos suaves, muy agradable pero con nivel para lo que es un pueblito. Tiene una gran barra y una pequeña cocina donde elabora sus espectaculares platos. La mesa informal sin mantel pero con servilleta de tela, lo cual es un puntazo. Nosotros estuvimos en la terraza que, aunque está en la carretera, es agradable porque no pasan casi coches.

Su cocina se basa en el producto de temporada y su carta va rotando compuesta de 20 platos aproximadamente. Su bodega se centra mucho en los vinos andaluces para que se vea claramente donde estamos. La comida empezó con un aperitivo a base de aceitunas, un caldito que es sopa de ajo aunque no sabía mucho a ajo y una tosta crunchy de tapioca y mayonesa, muy buenos y trabajos los aperitivos. Para compartir Salmorejo (8€), pero no es un salmorejo cualquiera, ¡no! para empezar se nota que los tomates con los que está elaborado no son cualquier cosa, son tomates soberbios con potente sabor y trae por encima trocitos de tomate confitado que le da un punch especial dulce y unos cuadritos de queso de cabra ¡magnífico!; Tartar de atún (12€), super original y diferente, viene con pedacitos de manzana y cebolla encurtida por encima y bañado en una sopa de ajo blanco ¡riquísimo y fresquísimo!. Platos principales: Solomillo ibérico (18€) con parmentier de matanza y jugo de espinazo (un caldito suave y delicioso), una manera diferente de presentar el solomillo de cerdo, rico rico; Corvina con parmentier (19€) en salsa verde marinera, las salsas las borda Juan Carlos y esta corvina, diferente, ¡soberbia!. No tomamos postre porque fue comida contundente.

En resumen: Magnífico sitio con elaboraciones perfectas al que debes venir si pasas cerca; merece la pena desviarse, además la carretera de llegada es muy bonita pasando por unas fincas con muchos olivos. Después de haber estado le dieron varios reconocimientos como incluirlo en la Guía Michelín como recomendado y Sol Repsol. También ofrece un menú degustación a 65€. Av. Sevilla, 78 (Los Rosales, SEVILLA).

8/10           €/€€€€            

 

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