TRAGALUZ MADRID: Últimas aperturas en lo que va de 2025, Restaurante cocina mediterránea con fuertes toques italianos en en barrio de Salamanca.

tragaluzAllá por los 90 visité a mi prima, que por entonces vivía en Barcelona, y recuerdo que nos llevó a cenar a un restaurante que me encantó ubicado en la última planta de un edificio con un techo de «Tragaluz»; me pareció maravilloso y cenamos tan bien que siempre lo he tenido en la memoria. Y es que Tragaluz revolucionó la escena gastronómica de Barcelona haciendo triplete con comida, ambiente e interiorismo; una carta muy resultona y todo muy cuidado hizo que triunfara de inmediato, y más durante las Olimpiadas de Barcelona cuando los grandes deportistas y gente famosa lo frecuentó y lo puso aún más si cabe en la picota.

Después hicieron su incursión en Madrid con Luzi Bombón que también conozco y el Bar Tomate que también fue bastante revolucionario por su interiorismo y concepto como de bar que comías junto a la barra… tuvo mucho éxito; y también Bosco de Lobos que no lo conozco. El Grupo Tragaluz cuenta en la actualidad en el panorama nacional con 20 locales repartidos entre Barcelona, Mallorca, la costa brava y Madrid.

Hoy vengo a hablaros de Tragaluz Madrid y su imponente apertura, en un local que esconde un jardín secreto en la parte trasera (iré en verano a conocerlo y os lo contaré) y cuyo interior es asimismo sorprendente. Al entrar uno se encuentra con un recibidor inmenso donde destacan elementos como unas enormes librerías recuperadas del siglo XVIII, un armario ropero con puertas antiguas, el enorme sofá de terciopelo y un bar, como de casa, en el cual tomar un cóctel con buena música; en esta zona «de la entrada» se ubican mesas bajas, como la del salón de tu casa, grandes, ovaladas donde se sienta gente a picar algo o beber. Todo el espacio ha sido concebido como un espacio intimista que recuerda a una casa.

Seguimos hacia el fondo y llegamos a la sala, cubierta por un impresionante tragaluz por donde durante el día se cuela la luz natural que impregna todo de una atmósfera embriagadora. En el centro de la sala hay un especio cuadrado (tipo ring de boxeo) con personal dentro donde preparan algunos platos fríos y sirven bebidas. Por la noche la iluminación convierte el local en un sitio acogedor, tranquilo, lleno de gente guapa y elegante, en definitiva un lugar con mucho encanto, alma y donde te sientes como en casa.

En cuanto al capítulo cocina, la carta que nos encontramos es mucho más que la carta resultona con la que empezó en Barcelona, aquí nos ofrecen una carta completísima, apetecible toda, distinta. A cargo de la cocina se encuentra el chef  calabrés Matteo Spinelli, de ahí los toques italianos en la carta, mezclados con platos de producto mediterráneo.

El servicio fue muy muy lento entre el primer y segundo plato, tardaron tiempos excesivos en traer la comida.

Las mesas con mantel de tela y servilleta, muy bien vestidas, bonita vajilla; las sillas interiores de mimbre igual que el mobiliario del jardín que también juega con mesas, sillas y sillones de elementos naturales, como madera o pizarra, que refuerzan la armonía entre diseño y gastronomía.

Os cuento lo que pedimos esta noche: Croquetas de bogavante (12€) vienen 3 en la ración, están buenísimas de sabor y cremosidad ¡pídelas!; Carpaccio de pulpo al olivo (18€) con 2 salsas diferentes que vienen en forma de gota decorando un plato muy pintón a la vista pero que a mí me pareció bastante flojo porque no tenía gran sabor el pulpo; Vieiras con puré de tupinambo (16€) ‘nduja y sobrasada, vienen 2 en la ración y están ¡deliciosas! esa sobrasada qué bien funciona en mar y montaña con la vieira ; Zucchine frito (11€ aunque me invitaron) con parmesano y limón, un aperitivo muy rico para compartir, como pipas, el toquecito del limón delicioso ¡pídelo!;

Como plantos principales: Maccheroncini con hinojo (16€), kalamata, tomate semiseco, burrata y limón, es un macarrón pero mucho más fino, el conjunto de esa mezcla de ingredientes hace una salsita cremosa buenísima, plato muy redondo ¡pídelo!; Papardelle al ragú de rabo de vaca (20€) absolutamente soberbios, de 10, ¡pídelo sí o sí! ya sabéis, y sino os lo cuento, que lo que llaman ragú los italianos no es nuestro ragout sino que es una salsa muy currada durante muchas horas con la carne cociendo ¡brutal!; Paccheri con salmonetes (20€)  los paccheri son unos macarrones muy gordos y vienen con trocitos de salmonetes y una salsa muy buena a base de tomatitos y ajetes ¡pídelos!. Las pastas están logradísimas, no en vano el chef es italiano.

No pedimos postres, pero rondan los 10€ de media. Cenamos con 1 copa de vino «Pago de Galir» (5,50€). El ticket total fue de 118,10€ que por barba fueron 40€. El parking más cercano está pegado porque el restaurante está en los bajos de unos aptos. que tienen ahí el parking de uso de Tragaluz. Gil de Santivañes, 6.

Valoración

8/10    €€/€€€€

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Vídeo resumen

Datos de Contacto

Tfno.: 910193870

Gil de Santivañes, 6 – 28001 Madrid

🕑lunes a miercoles, 7:00–1:00

    jueves y viernes, 7:00–2:00

    sábado, 8:00–2:00

    domingo, 8:00–1:00

¿Dónde está?

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