KELI: Restaurante en lo que fue Embassy y después Robouchon. Buena comida y buen ambiente.
Keli es el local que fue del mítico Embassy y después ha sido Robuchon hasta que cerró. El interiorismo no ha cambiado mucho, únicamente las tapicerías. Es un local inmenso en varias alturas con una decoración preciosa y estilosa. En planta de entrada hay una enorme barra con taburetes y mesas altas y, de ahí, parten unas escaleras hacia abajo que van a la cocktelería y sala de juegos, y otras escaleras hacia arriba que van a la entreplanta del local donde hay mesas normales, no muchas y un saloncito reservado. Subiendo más escaleras está la sala más grande (yo subí en ascensor) que para mí es el mejor sitio donde comer, concretamente pide una mesa pegada a las ventanas de Castellana. Ahí nos sentamos, somos 4, en una mesita redonda de mármol, quizás un pelín pequeña para pedir cosas al centro para compartir. La mesa es de madera y mármol en el centro, redonda, sin mantel pero servilletas de tela, de rayitas, muy monas, vajilla marcada con el nombre, platito de pan, etc… ¡todo muy cuidado en este aspecto!.
El tipo de cocina es Mediterránea, clásica pero con el toque de autor en sus platos, con sus incorporaciones originales.
El servicio fue a cargo de una chica que lo hizo muy bien, casi perfecto, aunque yo recomendaría que exijan que se recojan el pelo en moño cuando tienen el pelo muy largo, porque cada vez que se movía casi nos metía la coleta en nuestros platos.
De Aperitivo traen una Mantequilla con sal negra y el pan de 2 tipos que no vale nada, deberían cambiar de proveedor con los obradores tan magníficos que tenemos ahora mismo, hay panes mucho mejores. Como entrantes: Morcilla frita (18€), es de wagyu y viene con un cuenquito con salsa de piquillos y en el centro unos pimientos verdes desmenuzados, está riquísima y la ración es generosa, vienen 5 rodajas gordísimas; Tortilla de patata (19€) con gambas al ajillo que vienen por encima, esto fue lo más flojo de la comida, el ajillo no se aprecia aunque las gambas son de buen gramaje y la tortilla, para mi gusto, demasiado líquida por dentro; Bocatín de calamares (12,50€) con aliño de limón, estaban deliciosos, buen pan y buen calamar ¡pídelo!; Ensaladilla con pepinillos (16€) y con pimientos rojos, aceitunas, ventresca de atún, muy clásica y muy buena ¡pídela!.
Ahora ya pasamos a los platos principales: Merluza a la romana (28€) en trozos (no tacos) un corte muy bueno, un rebozado estupendo y un plato de 10 ¡pídelo!, parece una ración pequeña porque lo sirven en un plato de inox bastante pequeño, pero no lo es; viene acompañada con una salsa aparte en un cuenquito y también trae, en una cazuelita aparte, unos pimientos asados, el plato es un conjunto fabuloso; Dados de solomillo (29€) salteados, con champiñones y patatas chips tipo de bolsa, pero caseras ¡también delicioso este plato! la carne en su punto; Raviolis (22€) de rabo de toro, con crema y unos trocitos de pera macerada con cítricos, la pasta debe ser de tomate o de pimiento porque es roja (aunque no tiene sabor raro), un plato magnífico también, aunque no es más que una pasta, el toque de la fruta le da mucho frescor ¡me gustó mucho! ¡pídelo!.
De postre pedimos la Tarta de chocolate (10€) con sal y aceite, que es esas tartas fluidas de chocolate muy lograda ¡me gustó!.
Keli también cuenta con una terraza muy muy agradable pero ¡ojo! la carta en la terraza es diferente, es una carta más de picoteo, por la complicación de llegar hasta allí desde las cocinas, cruzando incluso el lateral de la Castellana.
El ticket final fue de 223€ sin vino, únicamente 2 claras (4,70/un.) y agua, esto hace un ticket por barba de 55,75€ que no me pareció un precio desorbitado para estar donde estamos, aunque fuera sin vino. No tiene aparcacoches (profesión ya extinguida) y no se aparca fácil, el parking más cercano es el de Serrano, 41. Paseo de la Castellana, 12.
Valoración
8/10 €€/€€€€
Video Resumen
Datos de Contacto
Tfno.: 663644443
P.º de la Castellana, 12 – 28046 Madrid
🕑 lunes a miercoles, 12:00–1:30
jueves a sábado, 12:00–3:30
domingo, 12:00–3:30